jueves, 10 de octubre de 2013

Xantolo
Dentro de la región de la Huasteca hidalguense se celebra el día de muertos como pocos lugares en nuestro país. El Xantolo (palabra introducida al náhuatl por la deformación de la frase lanita festiumominum sanctorum, que quiere decir fiesta de todos los santos), la tradición más importante de esta región, la cual aún se mantiene muy arraigada. Este peculiar culto a los muertos, en el que se les recuerda y venera de manera especial.
Acompañada de danzas, cantos y típicos platillos, la celebración del Xantolo o Día de Muertos en la Huasteca Hidalguense se caracteriza por la devoción, el esmero y la unión con que los habitantes de las pequeñas comunidades que esperan la llegada de sus familiares y amigos que ya no se encuentran con ellos.
Arcos
Parte fundamental de la ofrenda son los arcos, elaborados con flores de cempoaxochitl, los cuales simbolizan, en primera instancia, la conexión que se establece del más allá con nuestro mundo real. Desde el 30 de octubre inicia el festejo con la “construcción del altar”, para lo cual se utilizan varas y palos de aquiche, a los que dan forma de un arco que cubren con flores de cempoaxochitl y mano de león (flor de color morado). Son adornados con máscaras de madera, fruta, comida, pan de muerto y figurillas de barro
En lo alto del altar se cuelga “el pan de muerto” en forma de muñeco. Este alimento cumple varias funciones, pues se usa de ofrenda y es la representación de los seres ya fallecidos. Igualmente, frente al altar coloca un tronco de la planta de plátano conocido como chieve el cual es sostenido por cuatro estacas delgadas para levantarlo del suelo. En él colocarán las velas durante toda la fiesta.
La gente gasta mucho dinero en esta elaboración, sin embargo aunque no posean grandes ingresos, todos están dispuestos a gastar para celebrar y recibir a los difuntos.




Arco

 
 Preparación
Al ser esta la fiesta más importante del año para los habitantes de la huasteca, éstos se preparan con meses de anticipación para recibir a sus difuntos. Comienza con la siembra de maíz y de la flor de cempaxochitl en donde participan los hombres de familia. El 29 de septiembre, día de San Miguel, se destina para ofrendar los alimentos que se ofrecerán a los difuntos.
Para ofrendar se colocan en el altar los tamales calientes de variados rellenos, que van desde fríjol, carne de res y cerdo, diversos guisos, los dulces como el de calabaza, camotes, frutas y aguas frescas. El aguardiente ocupa un lugar muy especial en las tradicionales fiestas de Todos Santos, pues se utiliza como obsequio cuando se visita a la familia, ya que durante la fiesta de Xantolo los familiares acostumbran visitarse, obsequiarse alimentos y convivir durante buena parte del día.

Los pobladores de estas comunidades acostumbran colocar a la entrada de sus hogares caminos hechos con “flores de muertos” que conducen a las almas de los difuntos hacia los altares, que se han provisto para ellos, de tal manera que las almas visitantes no se extravíen; además de echar cohetes, que significan que se está ofrendando a los difuntos. 

Arco
Cuadrillas
Dentro de las festividades del Xantolo se realizan las cuadrillas, bailes típicos en los cuales los hombres se disfrazan de mujeres y se ponen mascaras con distintos diseños. Estas personas acuden a las casas a mostrar su bailes al ritmo del son huasteco, de huapangos y de bailes tradicionales como la “danza de los viejos”. Los niños desde muy pequeños comienzan a practicar las cuadrillas y de esta manera se van heredando de generación en generación.